Carrito 0
No hay más productos disponibles para comprar

Productos
Combinalo con
May you also like
Subtotal Gratis
Ver carrito

¿Cuándo pasar del saco de dormir al pijama manta?

Llega un momento en el que muchos padres se preguntan si ha llegado la hora de cambiar el saco de dormir por un pijama manta. Si tu peque empieza a caminar, se mueve mucho mientras duerme o intenta levantarse solo de la cama, es normal que te surja esta duda.

La realidad es que no existe una edad exacta para hacer el cambio. Cada niño crece a su propio ritmo y, en la mayoría de los casos, son ellos mismos quienes nos van dando pequeñas pistas de que están preparados para dar este paso.

En esta guía te contamos cómo saber cuándo puede ser el momento de pasar del saco de dormir al pijama manta o saco de dormir con pies, qué diferencias existen entre ambos y cómo elegir el modelo más adecuado para seguir disfrutando de noches cómodas, calentitas y seguras.

Saco de dormir o pijama manta: ¿en qué se diferencian?

Tanto el saco de dormir como el pijama manta tienen el mismo objetivo: mantener a tu peque abrigado durante toda la noche sin necesidad de mantas, ayudándole a dormir cómodo y con una temperatura adecuada.

La principal diferencia está en la libertad de movimiento.

El saco de dormir envuelve las piernas dentro de un mismo espacio. Por eso suele ser la opción ideal durante los primeros meses, cuando el bebé todavía no camina y necesita sentirse recogido para descansar.

El pijama manta, también conocido como saco de dormir con piernas o saco de dormir con pies, mantiene ese mismo abrigo, pero incorpora piernas independientes para que tu peque pueda caminar, ponerse de pie o moverse con total comodidad.

No se trata de que uno sea mejor que el otro. Simplemente, cada uno acompaña una etapa diferente del crecimiento.

Si crees que vuestro peque está preparado para este cambio, puedes descubrir nuestra colección de pijamas manta, diseñada para acompañar cada movimiento sin renunciar al confort durante el descanso.

¿Cuándo pasar del saco de dormir al pijama manta?

No hace falta mirar el calendario para saber cuándo cambiar al pijama manta.

Cada peque tiene su propio ritmo y no todos necesitan hacer esta transición a la misma edad. Lo más importante es observar cómo duerme, cómo se mueve y si el saco de dormir sigue adaptándose a sus necesidades.

Estas son algunas señales que pueden indicar que ha llegado el momento.

Tu peque ya camina o está dando sus primeros pasos

Cuando empiezan a caminar, también quieren explorar, levantarse solos o dar unos pasos al despertarse.

En esta etapa, el pijama manta les permite moverse con libertad sin dejar de estar calentitos durante toda la noche.

Se mueve mucho mientras duerme

Hay peques que cambian constantemente de postura, giran sobre sí mismos o no paran de mover las piernas mientras descansan.

Si es vuestro caso, un saco de dormir con piernas puede ofrecerles esa libertad extra que necesitan para seguir durmiendo cómodamente.

Empieza a levantarse solo de la cama o de la cuna

Cuando intenta ponerse de pie al despertarse o ya duerme en una cama Montessori o una cama infantil, disponer de piernas independientes hace que pueda moverse con mucha más naturalidad.

El saco de dormir empieza a quedarse corto para esta nueva etapa

Conforme crecen, también cambian sus necesidades.

Puede que el saco de dormir siga cumpliendo perfectamente su función, pero si notas que tu peque busca moverse más o empieza a sentirse limitado, quizá haya llegado el momento de dar el siguiente paso.

No hay prisa. Simplemente se trata de acompañar su evolución.

¿A qué edad suele hacerse el cambio?

Aunque cada niño evoluciona de forma diferente, muchas familias hacen la transición entre los 12 y los 24 meses, coincidiendo con el inicio de la marcha.

Pero no es una regla.

Hay peques que estarán preparados antes y otros que seguirán durmiendo felices con su saco de dormir durante más tiempo.

Lo importante no es la edad, sino que siga descansando cómodo, seguro y con una temperatura adecuada durante toda la noche.

Cada peque tiene su propio ritmo

A veces buscamos una edad concreta para hacer determinados cambios, pero lo cierto es que cada niño evoluciona de forma diferente.

En molis&co creemos que no hay prisa.

Igual que cada peque aprende a caminar, hablar o dormir a su ritmo, también llegará el momento en el que necesite un poco más de libertad para descansar.

Lo importante no es seguir un calendario, sino acompañar cada etapa con calma y elegir aquello que mejor se adapte a sus necesidades.

Cómo elegir el pijama manta adecuado

Si ha llegado el momento del cambio, hay algunos aspectos que pueden ayudarte a elegir el modelo más adecuado.

Elige la talla correcta

El pijama manta debe ofrecer suficiente espacio para que tu peque pueda moverse con comodidad, sin quedar demasiado ajustado ni excesivamente grande.

Una talla adecuada le permitirá dormir, jugar o caminar con total libertad.

Escoge el TOG según la temperatura de la habitación

Igual que ocurre con los sacos de dormir, los pijamas manta están disponibles con diferentes niveles de TOG para adaptarse a cada estación del año.

Si tienes dudas, puedes consultar nuestra guía sobre el TOG para descubrir cuál es el más adecuado según la temperatura de la habitación.

Apuesta por tejidos suaves y transpirables

Los tejidos naturales y de calidad ayudan a mantener una temperatura agradable durante toda la noche y aportan una agradable sensación de suavidad sobre la piel.

Porque dormir cómodo también forma parte de descansar bien.

Errores frecuentes al pasar al pijama manta

La transición suele ser muy sencilla, aunque hay algunos errores que merece la pena evitar.

Cambiar demasiado pronto

No todos los niños necesitan dejar el saco de dormir a la misma edad.

Si tu peque sigue durmiendo a gusto con él, no hay ningún motivo para adelantar el cambio.

Elegir una talla demasiado grande

Es habitual pensar que una talla más grande durará más tiempo, pero un exceso de tejido puede resultar incómodo y dificultar sus movimientos.

Siempre es mejor elegir la talla que corresponda a su altura.

Escoger un TOG que no corresponde con la temperatura

La temperatura de la habitación debe ser siempre la referencia para elegir el nivel de abrigo adecuado.

Así evitarás tanto el exceso como la falta de calor durante la noche.

Pensar que existe una edad "correcta"

No hay una fecha marcada en el calendario para dejar el saco de dormir.

Cada peque tiene sus propios tiempos y, mientras siga descansando cómodo y el saco continúe siendo adecuado para su talla, podéis seguir utilizándolo con total tranquilidad.

Preguntas frecuentes sobre el cambio al pijama manta

¿Puede un bebé de un año usar un pijama manta?

Sí. Siempre que su desarrollo motor y su talla sean adecuados para el modelo elegido.

Más que la edad, lo importante es observar si ya necesita una mayor libertad de movimiento.

¿Qué ropa debe llevar debajo del pijama manta?

Dependerá del TOG del pijama manta y de la temperatura de la habitación.

La clave está en vestirle con las capas justas para que pueda dormir cómodo, sin pasar frío ni calor.

¿Se puede utilizar un pijama manta durante todo el año?

Sí.

Existen pijamas manta con diferentes niveles de TOG pensados para adaptarse a cada estación, desde los meses más fríos hasta el entretiempo.

¿Y si mi peque todavía duerme bien con su saco de dormir?

Entonces no hay ningún motivo para cambiar.

Si sigue descansando cómodo y el saco continúa adaptándose a sus necesidades, podéis seguir utilizándolo con total tranquilidad.

Acompañar cada etapa del descanso, sin prisas

El paso del saco de dormir al pijama manta no depende de cumplir una determinada edad, sino de las necesidades de cada peque.

Observar cómo duerme, cómo se mueve y cómo evoluciona será siempre la mejor forma de saber cuándo ha llegado el momento.

En molis&co creemos que cada etapa del descanso merece ser vivida con calma. Por eso diseñamos nuestros sacos de dormir y pijamas manta para acompañar el crecimiento de los más pequeños, ofreciéndoles la comodidad, la libertad de movimiento y el abrigo que necesitan para seguir descansando bien, noche tras noche.