Un sueño más seguro en la cuna
El saco de dormir es la opción más práctica para la cuna: tu bebé no se destapa ni queda cubierto por mantas que se mueven durante la noche. Solo tienes que elegir la talla adecuada según su altura y el TOG según la época del año.
Vale para cuna, minicuna o colecho
Como el saco lo lleva puesto el bebé (no va sujeto al colchón), se adapta a cualquier tipo de cuna: cuna estándar, minicuna o colecho. Cuando cambie de cuna, el mismo saco le sigue valiendo.
Cómo elegir la talla y el TOG
Debe quedar seguro alrededor del cuello y las sisas, con espacio desde la cadera hacia abajo para el movimiento natural. Para el calor, elige un TOG bajo (0,5–1); para el invierno, un TOG más alto (2,5).
Preguntas frecuentes
¿Por qué usar un saco de dormir en la cuna?
Porque mantiene al bebé abrigado y a una temperatura estable sin mantas sueltas, para un descanso más seguro durante toda la noche.
¿Desde cuándo puedo usar un saco de dormir en la cuna?
Desde recién nacido, siempre que respetes la talla recomendada de cada modelo y el ajuste quede seguro en cuello y hombros.
¿Sirve el mismo saco para cuna, minicuna y colecho?
Sí. Al ser ponible, el bebé lo lleva puesto independientemente del tipo de cuna, así que se adapta a todos.
¿Qué TOG elijo para la cuna?
Depende de la temperatura de la habitación: un TOG bajo (0,5–1) para el calor y uno más alto (2,5) para el invierno.
¿Qué le pongo debajo del saco de dormir?
Lo habitual es un body y, si hace más frío, un pijama fino. La regla es una capa más de la que llevarías tú para dormir.
¿Cómo se lava el saco de dormir?
Lo ideal es un programa delicado a baja temperatura con un detergente suave, para conservar el tejido y el relleno.